Sabor dulzón al principio y sabor amargo-agrio cuando ya estaba en la barriga. Así ha sido mi año. Con sus sube y baja normales de cada mes, ha sido un año BRUTAL. De reencontrarme, de aferrarme más a mis amigos, a mi familia, de probar cosas nuevas, hacer cosas que me habían apetecido siempre y de las que no me creía capaz, de ponerle base a muchos hechos y de dividir mis pensamientos en mil. Como la reproducción celular, igual. He encontrado mil preguntas a cada una de las respuestas que se supone que me iba dando. He pasado del blanco/negro a tonalidades posibles de grises (o al menos estoy intentándolo). Me he dado cuenta de que en muchas cosas de la vida, no hay una única verdad. He sido consciente de la relatividad de las cosas: lo que para mi es un milímetro, para mi padre es la vida entera cuando está (intentando) dibujar la cara de una persona para luego pintarla con acuarelas. Lo que para mi es una temperatura ideal, para mi hermana es el hielo hecho carne (o vegetal, si hablamos de ella) y para mi hermano es la temperatura en pleno Agosto... Y así con TODO.

Si me pusiera a escribir con qué me quedo este año, creo que no acabaría. Me quedo con cada uno de los momentos que he vivido, con las veces que he metido la pata, las veces que he saludado a un desconocido en la biblio porque lo he confundido con otra persona, las veces que alguien se ha quedado confundido mirándome y respondiéndome "ya tengo sitio aquí..." pensando que le hablaba a él aunque fuera un total desconocido, con las veces que he pasado una vergüenza de locos, las veces que hablo por primera vez con una persona y empiezo a descubrirla, las veces que de repente me cruzo con una persona de la que esperaba una cosa y me sorprende siendo otra cosa diferente, de las carcajadas en el suelo hasta llorar de la risa, de los abrazos cuando ya no puedo aguantar más y me hecho a llorar (y no de la risa). Me quedo con las veces que nos sentamos el Cuartelillo a hablar del (des)amor, del destino, de la vida, de la familia, de las alegrías, de los que nos rodean, de los que acaban de pasar por delante, de los saludos al profesor de estructuras, de los abuelos de Lech, de cuando nos despedimos con un "Sed malas". Con las llamadas de Judith en el piso, las fiestas en el pisitottas siendo las más malotas sabiendo que abajo vive un jefe de Policía, los gritos de Pish a Maurisio, Espi gritando "Ay Gregoria", Barber con su cara de loca-adorable cuando se ríe, nuestra variada dieta para cenar: atún, tomate, paté, yogur, pavo, queso, con los consejos multirepetidos sobre lo que es bueno comer cuando tenemos la tripa mala y sobre todo, por esas cenas en las que hablamos de lo que a cada una de nosotras más nos preocupa, más nos toca el corazón, más nos pone la vida patas pa'rriba. Me quedo con mi inclusión por fin a La Dinastía después de cuatro años en los que la Kitty os rogaba amor y cariño, me quedo con todos vosotros, la cena-fiesta en halloween, los días de biblioteca que me alegráis, los días que nos vemos en Tonys/Taron y con SDA, su(mi) adorable familia de verano y las fiestas de Xàtiva. Me quedo con las clases de Kárate cuando todo el mundo está serio haciendo algún ejercicio (estirando, practicando llaves/puños/patadas) y Patito Cuack y yo estamos muertas de la risa hasta que escuchamos que José María nos dice "Chicas poneros por aquí más cerca que desde allí no me veis. Patricia, dale fuerte. Adelaida, suelta el hombro, estás acariciando. Patricia, baja más que eres un tronquito. Si no gritáis os voy a dar una patada que sí os va a hacer gritar. Adelaida, te voy a suspender el cinturón amarillo, no puedes ser tan elástica. Patricia, has mejorado mucho eh. Chicas, cuando llegasteis yo creía que os ibais a deshacer por el camino". Me quedo con ese amanecer que fui a ver en Abril con mis padres, un espectáculo imborrable de mi memoria, con los domingos a las 21 con el grupo Elíezer que tanto me gusta escuchar, con el viaje a Berlín con la Grilla número uno y la mejor sisterna, el viaje a París con los primos y tíos hemoshos, con las Fallas y el gorro que me dio un chico borracho a cambio de pedir coca-cola para su ron, con el pedazo de viaje a Galicia y los súper abuelos de Martitalr_95, con el cumple de Pau en Jávea, el Coto, la bendita Pre-orla (Bautizada como mejor fiesta del año. El momento en el que vamos al baño y nos recostamos en las paredes, el momento en el que mis amigas se ponen a hablar con acento venezolano, la hamburguesa BRUTAL que nos comemos en la mesa invisible que nos piden prestada y las mil horas de baile extremo), el cumple sorpresa de Manchumandi en el piso conociendo a las pececillos, la despedida sorpresa de Pipe y el reencuentro en su casa en verano, el Brunch gratis en La giraffe por un café que curiosamente acabó en mis pantalones mientras lo servía la camarera, con el GIGANTE e increíble reencuentro de asuncionitas, con la cena de reencuentro con los del cole, con todas las veces que monté en moto con mi padre y las que salimos a pasear a los perros, las bbq en casa con los amigos de mi hermano que al final ya son míos también, el descubrimiento de mi juego favorito y la re-afirmación de mi obsesión por los juegos de mesa, el día de fiesta en el que nos ponemos a bailar a través del cristal de La Bolssería a la gente de fuera y se acerca la Tuna a cantarnos y SOBRE TODO, para cerrar con broche de oro, la sorpresota de Peque, Alber, Ces y Nebita el día de mi cumple y la sorpresa preparada por mi pisitottasManchuSis con participación de todos mis amigos en un vídeo de 31 minutos con el que lloré desde que vi que era un vídeo. 

Me quedo también con todos los momentos que me han hecho sufrir porque me han enseñado cosas, me han hecho crecer y además, me han hecho fortalecer Nuestra Relación. Me quedo con la frase del escrito de mi padre donde dice que "Yo qué me creo para que no me pase a mi", me quedo con "acuérdate del ataito, regalito de Dios en la tierra" de mi madre, me quedo con todos los gestos que me hacen saber que mis hermanos son seres enormes, que muchas veces me dan ganas de estamparlos contra la pared, de decirles que reaccionen, de hacerles entrar en MI razón, pero que sé que van a llegar lejos, van a cumplir lo que se propongan y que tienen el corazón del tamaño de la galaxia. Me quedo con el apoyo de mi Bestie desde el otro lado del mundo que siento como si estuviera LITERALMENTE a mi lado y también con el de mis amigas cercanas... porque he podido contar con vuestros hombros en muchos momentos, con vuestras sabias palabras, vuestros abrazos en silencio y vuestro saber estar y acompañar (aunque sea vía WhatsApp).

Me quedo con todo mi 2016 y recibo a mi 2017 con cambios a positivo desde el día 1. Quedan otros 365. 


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