Madrid se apagó y yo me fui a jugar el segundo tiempo con mis amigos. Juan se quedó con mi copa de vino intacta. Me había estado embriagando con otro tipo de droga.
Mirale. Viene con su risa escandalosa de siempre y con su cara de éxtasis de felicidad por la compañía. Cara de felicidad que cambia a sorpresa cuando me ve llegar en el coche de mis padres. Yo, que iba siempre en bici. Yo, que era el que siempre quedaba con mis amigos para jugar al fútbol en vez de venirme a tomar algo con mis 'conocidos' desde hace 2 años de mis clases de tenis. Yo, que siempre me quejaba de la hora a la que quedaban para tomar algo o para jugar un partido. Ahí estaba. Buscando parking para charrar un rato con ellos con un vino de por medio. Alice se subió al coche conmigo para acompañarme en la aburrida tarea de buscar parking en el centro de Madrid un jueves por la noche. Encontramos fácil. (O se me fue volando el tiempo con ella contándome cosas, también puede ser). Encima, en el bar nos sentamos al lado en las dos únicas sillas que quedaban libres en la mesa. Creo que era mi noche de suerte. Estaba guapísima con esas pintas de después de tenis. Además se había puesto un gorro para combatir la ola de frío. Sonriente. Con la clarita y las bravas delante. Feliz. Ella filosofando de la vida y yo filosofando sobre ella en mi cabeza. Dos años sin detallarla como hasta hace dos semanas. Esos ojos brillantes y vivos que cruzaron miradas con los míos varias veces, esa sonrisa peculiar, esas ganas revolucionarias de cambiar su vida. Me sentía jugando al fútbol pero con las normas 'al revés': cuando hablaba (que era como si ella tuviera la pelota), yo en vez de querer quitársela, quería protegerla para dejársela el resto de la vida. Podría vivir sólo de escucharla. Penalti. Falta roja. Alguien entró directo a darle un beso. Le quitó la pelota, la sonrisa, el brillo y a mi, la suerte. ¡Juan, joder, cuánto tiempo!
Madrid se apagó y yo me fui a jugar el segundo tiempo con mis amigos. Juan se quedó con mi copa de vino intacta. Me había estado embriagando con otro tipo de droga.
Madrid se apagó y yo me fui a jugar el segundo tiempo con mis amigos. Juan se quedó con mi copa de vino intacta. Me había estado embriagando con otro tipo de droga.
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