Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro. Que hay que dar mas de lo que se recibe. Que no hay que ilusionarse demasiado. Que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no esta escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personas diminutas casi inexistentes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen, que los pechos se caen y que la belleza no es lo mas importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado. A querer a quien me quiere y no a quien me ilusione. Que todos van a hacernos sufrir, lo importante es saber escoger por quién merece la pena. Que las oportunidades en la vida a veces solo se dan una vez. Que es ahora o nunca. Que es mejor arriesgarse y cometer un error, a no hacerlo y cometer dos. Que no puedes pasarte toda la vida lamentándote por no haber hecho algo en el momento en que podías. Que no puedes estar pensando en lo que pudo haber sido, porque el “hubiera” no existe. Y que a veces, arrepentirse, no sirve de mucho. Aprendí que los amigos son esa familia que escoges para tus problemas y que tu familia son esos amigos que sabes que pase lo que pase, siempre estarán ahí. Aprendí que no hay que sentir lo que se dice, sino, decir lo que se siente. Que al pan, pan, y al vino, vino. Que quien quiere algo, algo le cuesta; quien espera, desespera y quien la sigue, la consigue. Que mal de muchos, consuelo de tontos. Que las apariencias no engañan, son apariencias. Que la hierba mala nunca muere. Que hay cosas que puedes decir más alto pero no más claro. Que las palabras se las lleva el viento. Que una de las reglas del tiempo es que la verdad siempre se descubre. Que lo que mal empieza, mal acaba. Y que hay cosas que nunca llegarás a decir por miedo. Que quien anda de prisa es quien tropieza. Que quien se va sin ser echado, vuelve sin ser llamado. Que quien quiere estar en tu vida hará hasta lo imposible por estar en ella. Que quien no arriesga, no gana. Quien tuvo, retuvo. Que aunque arranques el capítulo de un libro, el capítulo sigue escrito. Que el mundo es de los valientes. Que ni el vértigo ni el miedo más grande pueden pararte cuando quieres algo. Que la primera vez es culpa suya, pero la segunda es culpa tuya por creer en él otra vez. Que si no esperas nada de nadie, vives mejor. Que caerse está permitido pero levantarse es obligatorio. Que al pasar, es pasado, no es olvido. Que si la confianza tarda un día en ganarse, tarda 0.01 segundos en perderse. Que nadie aprende por cabeza ajena.
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