La primera acepción que tiene la RAE para "dinamismo" es:
1. m. Energía activa y propulsora
El dinamismo de la vida me inquieta. Hace un poco más de un año, publicaba esto en Facebook:
"2019 let me keep enjoying every window you open for every door you close.
Let me enjoy other hundred pistachio ice creams, breakfasts with avocado, every airplane wake in the sky, sunsets, sunrises and stars. Give me (once more) the opportunity to do -at least- few things for the very first time in my life, to travel a lot, to meet new-amazing people and to spend a lot of time with my dogs, my family and my dearest friends... but most of all: I wish I could recognize a daily reason to smile like this, to enjoy every little detail of life and to be with my arms wide open to accept everything you will give me.
I will auto-mind-tattoo for this year four axioms: Priorities are important. Happiness is a feeling. Everything happens for a reason. Distance will give me perspective. Always. 💛
Thanks 2018 for being THE YEAR."
Hoy lo leo y se vienen a mi mente -a modo de película antigua- mil momentos mágicos que he vivido desde entonces. Desde luego que el 2018 fue un año espectacular. Se me juntaron muchas cosas: cambios mentales, espirituales, en mi forma de vivir, de alimentarme e incluso algunos físicos -algo que parece tan "tonto" como cortes de pelo, pero que va más allá de ahí-. Tuve, además, dos de las experiencias más apasionantes de mi vida: el ERASMUS en Trieste, Italia y unas prácticas en Pilsen, República Checa. 2018 indudablemente fue uno de mis años más bonitos. ¡Cuántos momentos me quitaron el aire!
Qué vida más dinámica. Pienso.
Me acuerdo de toda la gente que conocí y a la que tanto quise a lo largo del año. A quienes fueron mis hermanas en el ERASMUS, a mis amigxs de allí con quienes pasaba casi las 24h del día, a mis jefes de Pilsen que tanto me cuidaron. Me acuerdo de lo mucho que me apegué a David y lo feliz que me hacía su compañía. Y, cómo no, me acuerdo de que por primera vez en mi vida dije lo que sentía, aún sabiendo que no era recíproco. (Darse lugar a una misma a veces es complicado, pero cuando se hace, es taaaan satisfactorio). Me acuerdo lo intenso que viví en ambas ciudades. Me acuerdo de que llegué a España y empecé el máster. Con mi nueva vida en Valencia, llegaron mis queridos roomies y con el máster llegaron personas a revolcar mi vida. Tanto, que creí que había encontrado el amor al mes de llegar, y no. Y luego a los dos meses. Y tampoco. Dos decepciones en tres meses. Ahí se subió mi barrera otra vez.
Qué dinámica la vida. Pienso.
Y sin embargo, qué bonita la convivencia que tienen el dinamismo y la quietud. Match perfecto. Me acuerdo de las personas con quienes compartí mi vigésimo cuarto cumpleaños y, aunque un par ya no hacen parte de mi vida en absoluto, la gran mayoría permanecen en ella.
Como persona amante de los números, me gusta el equilibrio entre constantes y variables.
Me da sosiego.
Al 2019 le agradezco la decisión de haberme vuelto vegana. El aprendizaje de priorizar ciertas cosas y no querer abrir muchas puertas. Le agradezco mi primer año de máster: una locura completa a nivel académico, pero uno de los mejores años de universidad. Gracias por haber empezado teniendo a Trieste conmigo. Gracias también por haber sido tan intenso con IAESTE. Cómo he disfrutado y aprendido. Gracias por Glasgow. Gracias por haberme traído a la vida tantos conocimientos del medio ambiente y los animales. Gracias por traerme a Rep.Checa a Valencia. Gracias por permitirme derrumbar mi barrera otra vez y por no volverla a subir del todo ante la decepción. Gracias por enseñarme que las barreras que tengo sí las puedo ir tirando abajo y las que no, al menos las puedo ir debilitando. Gracias por traerme a Turquía a Valencia. Gracias por llevarme a Gandía. Gracias porque mis hermanos fueron a Medellín. Gracias por permitirme cuidar a los míos. Gracias por mandarme a Copenhague. Gracias por haberme revolcado contra el suelo y haberme producido un terremoto interior. Hacía ya un par de años que no lo notaba tan intenso y creo que es necesario para hacerme levantar más fuerte. Gracias porque no sólo me revolcaste, sino que me hiciste levantar sola. Gracias por darme paz interior. Gracias por Skat y por Key. Gracias
por mis perras, ratata, J1, modelling la tortilla y a tutti. Gracias por traer a mi prima, a Glo y a Sori a CPH. Un respiro. Gracias por Gael, que me enseña lo simple que es ser feliz. Gracias por darme la sabiduría para priorizar cuando lo necesito las videollamadas con mi abuela, mis padres, mis hermanos o algunx amigx. Máster, gracias por enseñarme tanto y por dejarte estudiar tan agusto. Navidades, gracias por recargarme de amor, recordarme lo que me hace feliz, quién soy, qué quiero y por qué tomé la decisión que tomé. Gracias por recargarme de energía y de fuerza para continuar.
2020 let me keep enjoying every window you open for every door you close.
Let me enjoy other hundred new vegan meals, breakfasts with coffee, every airplane wake in the sky, sunsets, sunrises and stars. Give me (once more) the opportunity to do -at least- few things for the very first time in my life, to travel a lot, to meet new-amazing people and to spend a lot of time with my dogs, my family and my dearest friends... but most of all: I wish I could recognize a daily reason to smile like this, to enjoy every little detail of life and to be with my arms wide open to accept everything you will give me.
I will auto-mind-tattoo for this year four axioms: Priorities are important. Happiness is a feeling. Everything happens for a reason. Distance will give me perspective. Always. 💛
Thanks 2019 for being THE YEAR, once more."
Y así, veo que el dinamismo de la vida es solo en las cosas pasajeras: ni el helado de pistacho ni el aguacate en mis desayunos, son parte de mi rutina. Sin embargo, el resto de cosas que describo, aquellos detalles pequeños que pedí y todos los axiomas, continúan. Me sorprende pensar que con todo el dinamismo que hay en 365 días, el 99% del texto haya permanecido intacto.
2020, permíteme seguir sintiendo así, desde lo más profundo, para seguir siendo quietud en este cambiante mundo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario