Espero que la próxima vez que me abra en canal con alguien, esa persona no encuentre tanta mierda como has encontrado tu. Espero que mis acciones de ahora en adelante estén alineadas con quien soy y quien quiero ser. Espero que seas feliz, que sigas destruyendo tus barreras y sigas siendo luz en este mundo putrefacto, porque me has demostrado que aquí hay cabida para seres con tanta fuerza espiritual como tú. Pero ¿sabes? Lo que más quiero ahora mismo es que, como me dijiste hace un tiempo, nos recordemos sin dolor dentro de poco.”
Suenan los Beatles en mi cabeza mientras escribo esto metida en tu cabeza y mezclando lo que leo entre líneas de lo que me dices, lo que me dijiste y lo que me escribiste en el libro. Tu fantasma no sale de mi vista y se pasea no solo por las esquinas de mi mente. Ojalá. Todo. Diferente.
Espero recordarte sin dolor pero nunca no recordarte. ¡Me has enseñado tanto de mi misma!
El libro está en mi mochila, mi cuerpo está en clase y yo estoy aquí. Hace 24h que lo tengo y lo leo en bucle. Eso y nuestra última conversación. Me llegaste hondo, eh, mamoncillo.
Nos recordaremos sin dolor dentro de poco.
Espero recordarte sin dolor pero nunca no recordarte. ¡Me has enseñado tanto de mi misma!
El libro está en mi mochila, mi cuerpo está en clase y yo estoy aquí. Hace 24h que lo tengo y lo leo en bucle. Eso y nuestra última conversación. Me llegaste hondo, eh, mamoncillo.
Nos recordaremos sin dolor dentro de poco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario