Hoy, me ha llegado una frase desde un poco más allá de las estrellas. Me ha dicho que su marca característica era provocar un sentimiento muy intenso en un corazón y luego rodearlo de calidez, como si le estuviera envolviendo un gran abrazo. 
Sólo leer esa frase me ha enviado ese gran abrazo al alma y he pensado que la vida sería más fácil si todas las personas pudiésemos expresar de forma tan sincera y tan profunda aquello que sentimos o que queremos. Pero es tan complicado abrir el corazón... Aunque igual el corazón no se llegaría a sentir tan solo si pudiésemos sacarlo de su sitio con nuestras manos y cuidarlo o sanarlo. Como si fuera un animalito o una plantita. Sentirlo como ese "algo" vivo que nos llena de vida y que tenemos que cuidar con tanta intensidad
¿Os imagináis que pudiésemos darle un beso al corazón? Así, un beso directo.
El mío estaría con un par de arrugas y cicatrices menos, aunque seguiría sólo dejándome a mi dar"le" besos. Ya no sé si la manía que tengo a cuidar-me tanto es buena o mala. El miedo no deja vivir. Protegerle así e
s como tener un corazón en llamas encerrado en un bote de cristal. Arde solo, pero nadie arde, ni siquiera ese fuego sirve para calentarle a él mismo muchas veces ¿Arderá tanto como para incinerarse?  No sé para qué lado queda la balanza. Lo que sí sé es que ese abrazo que describía aquel ser super-estelar me ha llegado, me ha dado un beso al corazón sin yo dejarle apenas pasar y me ha mandado un rayo de esperanza.

¿De esperanza se vive, no?


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