Hoy entendí un trocito de vida.
Conecté dos frases de personas que tienen un potencial interior enorme y que me han marcado la vida y el corazón con tinta, a fuego.
El Universo me cruzó con Milena hace prácticamente un año. Fue quien me dijo que era increíble que, después de tanto tiempo, la energía de mi abuelo siguiera tan palpante cerquita de mi. Yo, incrédula, le creí porque lo siento así, pero no porque creyese lo que me decía. ¿Qué me estaba diciendo de que mi abuelo ahora era una energía?
La otra persona, no me la he cruzado en la vida sino que fue la que me dio la vida. Mi querida madre. Pura sabiduría, amor, coraje y determinación. Ella me dijo que los seres humanos somos energía en nuestra totalidad y que yo debería hacer vibrar todos los átomos de mi cuerpo y toda mi energía, en la dirección de mis sueños.
El Universo me cruzó con Milena hace prácticamente un año. Fue quien me dijo que era increíble que, después de tanto tiempo, la energía de mi abuelo siguiera tan palpante cerquita de mi. Yo, incrédula, le creí porque lo siento así, pero no porque creyese lo que me decía. ¿Qué me estaba diciendo de que mi abuelo ahora era una energía?
La otra persona, no me la he cruzado en la vida sino que fue la que me dio la vida. Mi querida madre. Pura sabiduría, amor, coraje y determinación. Ella me dijo que los seres humanos somos energía en nuestra totalidad y que yo debería hacer vibrar todos los átomos de mi cuerpo y toda mi energía, en la dirección de mis sueños.
Hoy, abuelo, tras cuatro días de emociones intensas acordándome de ti, encontré nuestra foto boca abajo en mi escritorio. Esa que miro y me llena de fuerza. La cogí. Te miré a los ojos y me salieron unas palabras que ahora no recuerdo, pero sentí tu abrazo energético. La volví a poner en el escritorio y agradecí por ti.
Y entonces mi cerebro hizo CLICK con ambas frases. Pensé en lo bonita que es la vida y en lo sabio que fue Lavoisier cuando dijo que "la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma".
Somos pura energía dentro de un cuerpo humano que, cuando acaba su misión en la tierra, se deshace. El cuerpo puede servir de alimento para microorganismos, ser entregado a la ciencia o volverse cenizas e irse a donde el viento, la tierra, el agua o el fuego le lleven. Pero nuestra energía continúa en otro estado, en otro lugar del planeta o, a veces, junto a los que más queremos.
Somos pura energía dentro de un cuerpo humano que, cuando acaba su misión en la tierra, se deshace. El cuerpo puede servir de alimento para microorganismos, ser entregado a la ciencia o volverse cenizas e irse a donde el viento, la tierra, el agua o el fuego le lleven. Pero nuestra energía continúa en otro estado, en otro lugar del planeta o, a veces, junto a los que más queremos.
Abuelo, ahora te doy a ti las gracias por decidir estar conmigo en tu (ya no tan) nuevo estado energético.
Contigo soy más.

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