No es darte por vencida. Es saber que ya es suficiente. Que ya es hora. Has pasado suficiente tiempo encerrada en el mismo castillo construido con palabras. Es hora de cambiar. Bájate. Respira aire puro, fresco. Aire desde la tierra. Aire sin confusiones. Sin comidas de cabeza. Sin noches de desvelo. Es el momento de cerrar el capítulo. Una experiencia más para tu vida. Te ha servido ¿Verdad? Te ha enseñado cosas que nunca se te hubieran pasado por la cabeza. Inolvidables. En la vida todas las cosas tienen un propósito. Todas las personas que pasan por tu vida es para dejar huella. Pero no te confíes, las huellas también se reciclan. Las buenas, a una parte del libro. Las malas, a otra parte del libro, sellada. Cerrada con un pegamento que impide abrirlas alguna otra vez en tu vida. Se ha acabado por completo. Su huella puede quedar en el medio. No puedes abrirla por un tiempo, pero no es mala para siempre. Y para que puedas asegurarte de ello, aquí estoy yo. Desde siempre y para siempre pequeña

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